Dominadas por formas geométricas, que incluyen bandas rayadas, diamantes y círculos, sus pinturas decididamente bidimensionales dan la ilusión de tener múltiples dimensiones. En 1981, Rayo fundó un museo en su Colombia natal, el Museo Rayo de Dibujo y Grabado Latinoamericano, como un lugar para exhibir no solo su extensa obra, sino también destacar y apoyar el trabajo de sus colegas artistas latinoamericanos.



