
Cuando hablamos del arte panameño reconocemos varias generaciones de creadores. Ellos, desde distintos momentos, construyeron una identidad visual propia. Algunos se formaron fuera y regresaron. Otros mezclaron influencias internacionales con temas locales. Entre ellos destacan Guillermo Trujillo, Roberto Lewis, Julio Zachrisson, Manuel Chong Neto y Alfredo Sinclair. Cada uno amplió el panorama de las artes plásticas en Panamá.
1. Guillermo Trujillo
Guillermo Trujillo nació en Horconcitos en 1927 y se convirtió en una figura clave del arte contemporáneo panameño. Desde joven se interesó por los artefactos y rituales precolombinos. Esa fascinación marcó su obra. Estudió arquitectura en Panamá y luego viajó a España en los años cincuenta. Allí continuó su formación en cerámica y arquitectura.
Regresó a Panamá en 1959. Enseñó arquitectura durante casi dos décadas y, al mismo tiempo, desarrolló su trabajo artístico. En sus pinturas combina iconografía indígena, símbolos y comentarios sobre la realidad social y política. Sus imágenes se mueven entre la memoria cultural y la imaginación.


2. Roberto Lewis
Roberto Lewis se acercó al arte desde joven. Su familia lo envió a París, donde terminó la secundaria y comenzó a pintar. Volvió a Panamá por un tiempo, pero decidió regresar a Francia para formarse como artista.
En París estudió con Léon Bonnat y Albert Dubois-Pillet. Tras la separación de Panamá de Colombia en 1903, asumió el cargo de cónsul en París. También recibió encargos del gobierno panameño. Pintó frescos y murales en edificios públicos, como el plafón del Teatro Nacional. Además, fundó y dirigió la Escuela Nacional de Bellas Artes hasta 1935. Allí formó a nuevas generaciones de artistas.


3. Julio Zachrisson
Julio Zachrisson nació en 1930. Trabajó como pintor, dibujante y grabador. Integró el grupo Los Independientes y viajó a México con Gilberto Maldonado Thibault. Esa experiencia marcó su desarrollo.
Vivió en Ciudad de México entre 1953 y 1960. Estudió en La Esmeralda y se vinculó con el entorno de Diego Rivera. También compartió con artistas jóvenes como José Luis Cuevas, Alberto Gironella y Juan Soriano. En 1961 se mudó a Madrid y estudió en la Real Academia de San Fernando. Su obra refleja la influencia de Francisco de Goya. En 1966 recibió el premio Goya-Aragón por su trabajo gráfico.


4. Manuel Chong Neto
Manuel Chong Neto trabajó como grabador, pintor y educador. Estudió en Panamá y luego en la Academia de San Carlos en México. Participó en exposiciones y recibió varios reconocimientos.
Al inicio siguió el realismo social mexicano. Con el tiempo desarrolló un estilo propio. En sus obras aparecen figuras femeninas, aves y personajes que observan la escena. También cambió su uso del color. Primero usó tonos oscuros y terrosos. Después incorporó colores intensos como naranjas, azules y fucsias.


5. Alfredo Sinclair
Alfredo Sinclair destacó por su manejo del color. Se formó en parte en Buenos Aires, donde exploró la relación entre color y estructura.
En su obra el color domina. Cada tono tiene peso propio y, a la vez, se integra en el conjunto. Organiza la superficie en planos. Superpone capas y crea profundidad sin perder el orden.


Estos artistas siguieron caminos distintos, pero comparten un aporte claro. Ayudaron a construir el arte panameño moderno. Enseñaron, experimentaron y buscaron nuevas formas de representar la realidad. Sus obras te permiten entender cómo el arte en Panamá creció entre influencias externas y una identidad propia.