Esta tensión se hace evidente en todas sus creaciones. En lugar de limitarse a un estilo particular, Boneu desarrolla métodos distintos que reflejan su cuidadosa ejecución y, al mismo tiempo, nos sumergen en ideas y cuestionamientos diversos. Más que filmar, fotografiar, dibujar o escribir, Boneu inventa estructuras. Estas estructuras son a la vez cerradas y abiertas: cerradas debido a su rigurosa coherencia interna y abiertas porque tienen el potencial de proliferar indefinidamente. Podríamos afirmar sin exagerar que las obras de Boneu están guiadas por el deseo de no llegar nunca a su fin, de mezclarse y asimilarse con las cosas para transformarse en otro mundo aún desconocido.

